Pensadas…

Con frecuencia nos vienen a la mente ideas que tal vez nunca se convertirán en un artículo, en un texto complejo, en una reflexión profunda. Sin embargo, son ideas que nos martillean el cerebro. No alcanza la virtud ni para el proverbio, ni para la frase lapidaria, ni siquiera para el artificio literario de la greguería. Pero están ahí y deben salir, porque como William Blake escribió los deseos insatisfechos engendran pestilencia.

 

Me mata la curiosidad. De lo poco que uno ha estudiado resulta evidente que para refrendar los actos diplomáticos del Jefe del Estado debería bastar la presencia del Ministro de Asuntos Exteriores y si me apuran del embajador. Así que la cuestión es la siguiente, ¿cuantos ministros y altos cargos han viajado a la santificación de los papas sin justificación competencial alguna y a cargo de mis impuestos?

 

Enero 1986, 16 años, primer contrato largo. Lugar Hierros Antonio Bria. Salario, 53.000 pesetas (318.-€). Se definía la jornada semanal de trabajo como de lunes a viernes de 6 a 13.30 (30 minutos para desayuno) y de 15 a 18.00. Sábados de 6 a 13.30. Total trabajado mínimo 56 h. Mis compañeros, que no estudiaban en el nocturno trabajaban dos horas extras de 6 a 8 cada día, y alguna tarde de sábado. Tiempo medio de trabajo semanal: 66 h.  Pagas extras: 0. Vacaciones: 0. Aquellos si eran tiempos con trabajadores como toca.

 

Parece que nadie ha leído libros de historia. La débil Europa de entreguerras cedió en la Guerra Española, en los Sudetes, en la anexión de Austria. Una generación de políticos apocados e incompetentes cedió una vez tras otra hasta llevarnos al desastre. Me temo que la generación de políticos europeos de los últimos veinte años no desmerece a la de entreguerras y cede en lo económico y en lo geopolítico. Quo vadis Europa.

 

Desde que recuerde me han pedido esfuerzos. La reconversión de los ochenta, la devaluación del 93, una congelación salarial tras otra, cuando no directamente una bajada del sueldo con supresión de pagas, una presión fiscal constante y creciente sobre las clases medias… Es curioso, ¿alguien me podría contar que han aportado los que me pedían el esfuerzo? O no lo recuerdo, o no me consta.