Ni pajolera idea sobre cómo va esto del Blog.

Este artículo ciertamente vitriólico se publica en homenaje a todos aquellos esforzados compañeros que con generosidad dedican su esfuerzo a compartir conocimiento en blogs y foros. A aquellos cuya obra obliga a pararse, reflexionar y casi siempre a acudir al siempre esforzado papel para leer “y subrayar”.  

 Lo confieso, no me aclaro, no doy una. No tengo tráfico, nadie me visita, no estoy entre los favoritos de nadie. Estoy sólo en el mundo. Y es que por lo que se ve no he aprendido unas cuantas reglas que hay que seguir religiosamente para triunfar en la vida bloguera.

 La rapidez lo es todo.

No puedes tener un blog de esos y no escribir casi cada día. Y sobre todo no puedes permitirte el lujo de NO ser el primero en …. ¡¡¡¡Atento!!! Si resulta que ha salido una noticia sobre lo que sea: ESCRIBE. No esperes, casi no importa que decir siempre que la cosa se relacione con la temática de tu blog. Chico o chica ¡ya tardas! En una hora tienes que tener tu sesuda reflexión. Claro, que igual tocaría estudiar el tema, ver sus derivadas, contrastarlo con estudios previos, formarte una opinión sólida que incluso en ese caso podría estar equivocada. ¡Y un cuerno! Si te da miedo haces un resumen, pero que tu resumen sea el primero, que tenga tres centenares de retuits, eres el experto, y para ser el experto debes pasar este vía crucis.

 No desaproveches una buena causa.

Cuando los romanos llegaron a lo que ellos llamaron Hispania un primate, -ojo yo no he dicho homínido-, podía atravesar la península aquella de rama en rama. Tal vez por ello nos ha quedado un cierto espíritu leñero. Así que para triunfar en el país hay que repartir leña. Pero no olvides que éste es un país de Quijotes. Así que a ser posible búscate un buen gigante, uno de esos que te dan audiencia pero para los que eres tan insignificante que no te van a prestar atención. Y si alguna vez, aunque sea remotamente, por pura casualidad tu gigante hace algo bueno, está en lo cierto o tú te equivocas, ¡chitón! Espera a la siguiente y entonces vuelve a ser un héroe, no pierdas la oportunidad.

 No importa que sea lo primero que se te venga a la cabeza, si es espectacular, dilo.

En el Show Bussiness del retuit la ocurrencia puede serlo todo. Si has alcanzado el adecuado nivel de excelencia, si ya eres esa estrella que desborda el Blog y te llaman desde medios tradicionales, no seas tonto que el rigor no te estropee un titular. Expresiones absolutamente prohibidas: «no es mi especialidad», «me lo debería estudiar», «yo con Vd. no voy a hablar mal de nadie», «no me he leído la sentencia». Recuerda la ecuación leñero+Quijote, critica, haz sangre si puedes. Pero por Dios desde la elegancia, que se vea que eres el EXPERTO, y si se equivocan y te ponen un título que no te has ganado ni se te ocurra corregirles ser catedrático mola.

 Por cierto, una última recomendación para los medios. Igual el productor va corto de tiempo y necesita que le ayudes a buscar otros expertos. Es fundamental seleccionar bien y recomendar siempre dos tipos de espécimen: “amigos que sepan o triunfen menos y así además me deben un favor” y “coleguis de los que nos hacemos el juego para tener referentes cruzados de autoridad”. Lo que nunca, nunca, nunca debes hacer es recomendar a alguien que realmente sepa, que realmente resulte representativo, que pueda cuestionar tu opinión o dejarte en evidencia.

 No bobo, y yo a ti más….

Recuerda esta gran frase de enamorado. Cuida a los amiguetes, recomienda sus cosas para que ellos recomienden las tuyas. No importa un Carajo que no te lean, tú los amas, los admiras y los quieres más y más. Y si tienen mucha audiencia los amas tanto que tú eres el Juana la Loca de los ##FF blogueros. Haz eso, al menos hasta que hayas engordado tu audiencia lo suficiente, después… bueno para algo se inventó el divorcio ¿no?

 ¿Y si no me da la vida para los contenidos…?

Bueno en ese caso siempre puedes acudir al plagio pero no te lo recomiendo. La moderna propiedad tiene lo que tiene y te ofrece vías insospechadas. Por ejemplo, pídele autorización a un tercero que no tenga blog para publicar sus contenidos en el tuyo. Te dirá que sí, casi siempre te dicen que sí ya que “al fin y al cabo les estás haciendo un favor”. Ellos no pueden llegar ni por asomo a entender que el usuario se fija en el autor sólo un segundo. En realidad, el prestigio se lo lleva enterito tu Blog, así que cuida muchísimo la cabecera y las columnas laterales que se pinche fácil en “quienes somos”. Y así, gracias a tu generosidad y bonhomía tu recibes el premio justo, quién lee el blog acaba vinculando su calidad y prestigio no al autor, sino al editor. Al prestigio por ósmosis.

 Ahora bien, si lo que buscaba al abrir este espacio era en reposar los temas, estudiarlos, trabajar y no meter la pata… habrá que ir pensando en la palabra fracaso…, aunque también pueden usarse otras como dedicación, responsabilidad o dignidad. Igual a pesar de todo, este viaje merece la pena.