No entiendo de economía (I) El déficit público.

Si Vd. lee este post es que sin duda o ha llegado aquí de pura casualidad o merece un premio a la paciencia y la tolerancia. Off Topic es un espacio de desahogo emocional de puro ejercicio de la libertad de expresión en el que el rigor y la excelencia no siempre son las que deberían. Y lo confieso, no entiendo de economía un carajo. No se me alcanza, me sacan de contar con los dedos y las cuatro reglas y se me lían los conceptos. Tal vez por eso uno no entiende conceptos como crecimiento negativo de los salarios, o prima de riesgo, y recientemente lo de la cosa del déficit público.

La economía tiene eso, que era una asignatura de segundo de carrera y yo desgraciadamente casqué la primera vez. Y mira que le daba yo vueltas a aquel magnífico manual completamente plagiado de un clásico. Pero nada de nada, se me ha quedado lo de la ley de la utilidad marginal decreciente y aun así no la aplico, yo si se puede repetir paella, repito…

Por eso, si el ministro dice que la culpa del déficit es de las autonomías yo lo tengo que creer a pies juntillas. Con lo listos que son los estudiosos de la economía y con ese lenguaje solo superado en el ámbito de la consulta clínica cuando te dicen que te vas a morir de modo que lo entiendas una par de horas después ya camino de casa.

Y este es el problema, que yo sólo se contar con los dedos y hago las cuentas con un método un tanto arcaico. Yo entiendo lo esencial si gasto más de lo que ingreso tengo un déficit. Eso en la vida real significa que paso hambre, sableo amigos o pido un préstamo. Ahora bien, si te llamas “Estado” y tienes como cuarenta millones de paganos el préstamo te lo dan siempre y cuando estas en las últimas te piden austeridad. Dicho de otro modo, que se rasquen el bolsillo los primos que viven en el territorio.

Por otra parte, en ese mundo de calculadoras Casio, -recuerdo que los listísimos se compraban una “Texas Instrument”-, en el que yo viví, cuando te arruinas cuentas de otro modo. Y más que un instante, te pasas unas cuantas noches sin dormir en las que tu vida anterior pasa ante tus ojos y maldices el día que compraste el apartamento, el Audi o te diste al bingo con pasión propia de Pajares y Esteso.

¿Y si hago lo mismo con la economía pensé? Y me he puesto a hacer algunas cuentas. Bueno, sólo dos. La primera tiene que ver con el IRPF. Verá amigo lector quien esto escribe tuvo su primer contrato largo con dieciséis años en 1986 en un sitio llamado Hierros Antonio Bría. La vida era sencilla en mi querida Alzira y las reglas también. La empresa trabajaba en ese sector sin el cual no hay construcción, los forjados que constituyen el esqueleto de nuestras casas. Mi contrato de entonces se parecía mucho a los de ahora. Un salario de 54.000 pesetas, 324.-€, que suponía trabajar de lunes a sábado a las 13.30 para un total de 56 horas/semana, sin pagas y sin vacaciones. Incluso podía ampliar mi jornada a 12 horas para ganar un dinerillo extra y en verano si se terciaba a 14 horas.

Mi estatuto en Bria no era privilegiado porque a eso de las 18 h., después de haber llegado a las 6 AM, me iba a estudiar al instituto nocturno Josep María Parra. Allí habían trabajadores cualificados que cobraban al “destajo”, simplemente a un tanto por KG de hierro manufacturado. Estos amigos tenían un salario teórico de entre 90 y 100.000.-pts pero uno real que según meses oscilaba de las 200.000 a las 300.000. Hagan Vds. sus cálculos si un trabajador paga un 20% de sus ingresos en el IRPF… Vaya dicho de otro modo, si la bonanza económica en el sector de la construcción fue de 1986 a 1993, y de 1996 a 2010, si allí trabajó 1 millón de trabajadores y calculamos que cobraban en negro 600 euros al mes la cosa viene a ser algo del tipo 600 x 12 x 0.20 x 1.000.000 x 21=   30.240.000.000. Es decir treinta mil millones de euros mondos y lirondos no cotizados. Y no dude el lector que he hecho mi cálculo muy a la baja. No es de extrañar el sentido pro-construcción del voto proletario durante décadas

Mis amigos del estajanovismo hacían algo con su dinero, además de dilapidarlo en monumentales cogorzas de fin de semana. Tenían el feo vicio de enamorarse y comprarse su pisito. Y entonces había una regla no escrita según la cual más o menos 12.000.-€ se anticipaban en negro. Esto salía del circuito del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales e IVA según los casos. Pero vaya si ese millón de trabajadores compró su casa a mi salen a una media de un 10% como 1.200 millones de Euros más.

Hay un elemento secundario nada desdeñable. Cuando mis queridos colegas ferrallas iban a su banco, en mi zona Bancaja era lo usual, un tipo con estudios y todo les venía decir que la vida era bella y que estaban pidiendo muy poco dinero. ¿Por qué no te compras un coche, te arreglas los dientes y te sacas la tarjeta del Corte Inglés ahora que eres clase media? Y hecho, a vivir que son dos días. Mientras el pobretón del estudiante seguía con su jornal pelado otros andaban con sus pantalones vaqueros de moda a 60 euros mínimo, que por cierto se pronuncian en valenciano “carots” (caros), sus juergas de discoteca de 200 euros el finde, y su coche alemán de segunda mano. Vaya, eran tiempos felices. Pues bien según una fuente tan poco desconfiable como TV en 2012 la banca española necesitaba 62.000 millones para recapitalizarse, que juraría que hemos pagado todos los que lo pasaron muy bien y las hormiguitas.

Al final de la jugada resulta que entre lo no ingresado y lo perdido hay casi 100.000 millones de Euros, volatilizados a ojo de buen cubero, y recuerde que no hemos calculado las cotizaciones sociales o cómo el empresario que trabaja en negro distrae IVA e Impuesto de Sociedades. Obviamente, España debe bastante más que esa cantidad solo la Administración como 1.5 billones.

Pero en ese examen de conciencia insomne del deudor arruinado que uno hace se le ocurre preguntarle al Sr. Ministro, a todos los Sres. Ministros anteriores. Si un tipo que suspendió economía puede hacer estas cuentas, ¿cuándo hizo Vd. sus deberes? Cómo es posible que permitiesen tamaño despropósito fiscal y como calcularon sus presupuestos sin hacer lo que hace cualquier persona normal en su economía doméstica gastar lo que tiene, sin cuentas de la lechera.

Porque si no lo vieron venir Vds. serán catedráticos, pero esencialmente unos necios imprudentes que permitieron sembrar el cáncer que hoy nos corroe.